En sus últimas horas en la Casa Blanca, Donald Trump publicó los “Logros” de su administración, una lista jactanciosa de supuestos éxitos políticos, económicos y diplomáticos, que escandaliza tanto por lo que dice como por lo que omite.
Olvida mencionar, por ejemplo, los 400 000 muertos por coronavirus en Estados Unidos, los dos históricos procesos de destitución y el plan de autogolpe del 6 de enero, cuando sus partidarios intentaron tomar la sede del Congreso en Washington. Quien lee hasta el final, tiene la sensación de que la lista ha sido redactada con la impunidad tragicómica de Joker, porque al igual que el villano del comic, antes de desaparecer de Ciudad Gótica en helicóptero se esfuerza en regalar una última payasada siniestra.
Por cierto, el Joker que me recuerda Trump no es el que encarna el actor Joaquin Phoenix, sino el de la película El caballero oscuro (2008) que le dice a Batman: “Tu creías que podíamos ser decentes en tiempos indecentes”. En esta obra radicalmente alejada de las películas de superhéroes al uso, hay una fina línea que separa al héroe del antihéroe y a este del villano que siempre está al acecho: “Es el héroe que Ciudad Gótica se merece, pero no el que necesita ahora (…). No es un héroe, sino un guardián silencioso, un protector vigilante, un caballero oscuro”.